Educación en casa, una tendencia creciente en Chile

Los casos son variados, desde familias que no están de acuerdo con la educación tradicional hasta víctimas de bullying . La alternativa de instruir a los hijos en el hogar ya no es una realidad aislada, sino la primera opción de muchos.  

Cuando a Ximena y a María de la Luz Faunes Salgado sus papás les preguntaron qué pensaban acerca de dejar el colegio y comenzar a educarse en casa, no lo pensaron un segundo y dijeron que sí.

Levantarse y no tener que ponerse un uniforme, no llevar tareas ni comunicaciones que deban firmar los papás; a veces, ni siquiera cumplir con un horario o una asignatura determinada que estudiar por día. Es la metodología de estudios por la que optó esta familia, al igual que lo han hecho otras en Chile, donde el número de niños que dieron exámenes libres en 2012 se calcula fue de más de 10.000 solo en la Región Metropolitana.

Al escuchar la frase “educación en la casa” inmediatamente surgen sus inconvenientes: que es una metodología de antaño, que quita a los niños la opción de sociabilizar, que no cubre todas las materias… Aun así, cada día más padres optan por este sistema para sus hijos.

El concepto de educar en la casa existe desde muy atrás. En el pasado unido a la figura de la institutriz, tras desaparecer por algunos años, tuvo un renacer en la década de los 80, alcanzando gran popularidad en Estados Unidos, donde se conoce como homeschooling (educación en la casa).

En Chile, la legislación no se opone a este sistema. Dentro de la Constitución, el artículo 19, en sus números 10 y 11, establece que los padres “tienen el derecho preferente y el deber de educar a sus hijos” y “tienen el derecho de escoger el establecimiento de enseñanza” para ellos.

Cristina Sepúlveda, encargada de difusión de estándares de aprendizaje del Mineduc, dice que esta metodología es una opción para quienes lo requieren y que el sistema da una opción a aquellos niños que, debido a ciertos motivos particulares o familiares, no pueden asistir a un establecimiento.

Como desventaja, piensa que la educación en casa puede afectar el proceso formativo de las habilidades sociales. “La escuela permite una interacción con pares y adultos, dentro de un marco de convivencia social diferente al del entorno familiar”, señala.

Existen numerosas razones por las cuales una familia opta hoy por este tipo de educación: motivos religiosos, desacuerdo de los padres con el sistema educativo imperante, distancia de los colegios, limitaciones en los niños e, incluso, el bullying, que afecta a muchos menores.

Una alternativa al acoso escolar Cualquier forma de maltrato -físico, psicológico o verbal- que se produce entre estudiantes se conoce como acoso escolar o bullying (“intimidación” en inglés).

Este tipo de violencia se produce, generalmente, entre un acosador que hostiga constantemente a una víctima al punto de conseguir que esta tenga temor por asistir al colegio, entre otras cosas.

La educación en casa, para muchos, ha sido una solución al sufrimiento de sus hijos. Karin Innocenti y su marido, Rodolfo Chanique, experimentaron esta situación con su hijo Thomas.

“Nosotros como familia vivimos el bullying de nuestro hijo, en un colegio inglés de Puerto Montt. El colegio siempre se desentendió de la situación, teniendo pruebas del abuso que sufría nuestro hijo de 7 años”, comenta la madre del niño.

Cuando lo retiraron, descubrieron el sistema de colegios a través de internet.

Actualmente, cuando Thomas tiene 9 años, piensan que esta metodología es mejor para su hijo en específico, pero también que es más adecuada a los tiempos de hoy. “La parte de sociabilizar la suplimos con clases de karate y natación”, afirma Karin.

“Nosotros vemos a nuestro hijo feliz, creciendo confiado y con valores.

Eso lo llevará a ser una gran persona.

Creemos que es la forma de estudio del futuro. En otros países ya es común y las estadísticas muestran muy buenos resultados”, asegura.

Educación virtual Como Thomas, existen muchos niños que hoy aprenden a través de academias que existen en la web. Estos colegios utilizan la malla curricular del Ministerio de Educación para sus programas y los padres actúan como agentes intermediarios entre la plataforma virtual y los niños.

En Chile, al buscar en Google esta alternativa, aparecen múltiples opciones.

Think Academy (www.thinkacademy.cl) es una de ellas. Viviana Morgado es su directora académica y está a cargo de los contenidos y de los profesores.

Comenta que la academia partió el año 2007 por una inquietud de su marido, Rodrigo Pérez, dueño del colegio, por mejorar la educación en Chile y por dar una opción a los alumnos con discapacidad.

Él tiene esclerosis múltiple.

Partieron con 15 alumnos, hoy tienen cerca de 100. El centro del colegio está en Isla Negra, donde ellos viven junto a sus tres hijos que también fueron educados bajo este sistema. En 2010 sacaron su primera generación y todos ingresaron a la universidad, señala Viviana.

Afirma que este sistema permite tener mejores horarios para los niños pues en la mañana estudian y por la tarde pueden asistir a talleres y sacar “todos sus talentos a relucir” y sociabilizar.

Otras academias en línea en Chile son e l “Colegio Senda Nueva” (www.colegiosendanueva.

com) y la academia “Yo  Aprendo” (www.yoaprendo.cl). El primero nace a partir de que Ximena Salgado y su marido, Rodrigo Faunes, sacaron hace tres años a sus hijas del colegio y decidieron que ellos les enseñarían.

Así iniciaron Senda Nueva, un colegio que cuenta con tutores, pruebas y boletines que envían a los apoderados.

Todo muy parecido a la enseñanza tradicional, solo que desde la casa y en el horario que el niño estime conveniente. Físicamente están en Santiago pero tienen alumnos repartidos por todo Chile, como la mayoría de estas academias online.

Ximena asegura que con este sistema el aprendizaje es más duradero y no solo para las pruebas: “Los niños adquieren el gusto por aprender”.

Lo mismo comenta Fernando Jorquera, de “Yo Aprendo”, quien cuenta que partieron con 3 niños y hoy tienen 108 alumnos. Uno de ellos, incluso, en China.

Una opción frente a las dificultades A Benjamín José Pizarro Sola le diagnosticaron “trastorno ansioso generalizado con fobia escolar” cuando estaba en segundo básico, cuenta su mamá, Lorena Sola Pérez.

Desde ese momento, Benjamín pasó por múltiples doctores, psicólogos, psiquiatras y por terapias “prácticamente de shock”, además de tres cambios de colegio. Nada tuvo resultado.

Lorena señala que ningún especialista supo decirles por qué su hijo tenía “fobia escolar” y cómo debían curarla, “por lo que yo cada día veía a mi hijo sufrir, tratar con fuerza por asistir y sentirse extremadamente frustrado por no poder conseguirlo.

Sumémosle a eso los millones, porque fueron millones, de plata gastada en consultas y terapias estériles”.

Frente a este escenario, como madre decidió que no quería ver más a su familia enferma, comenta.

Le dijo a su hijo: “Benja, no más, no más colegio”.

Desde 2011 Benjamín se educa a través de Think Academy. Hoy cursa segundo medio, tiene 16 años, y aunque no es un alumno excelente, le va bien. “Finalmente, lo único que me importa es que mi hijo esté tranquilo, contento. Y al contrario de lo que todos piensan, tiene una vida social bien agitada”, comenta Lorena.


Ser “padre/educador”: una tarea

Otra alternativa para educar a los niños, cuando se toma la decisión de retirarlos o no ingresarlos al sistema tradicional es a través de los profesores presenciales o particulares.

En Chile existe una agencia que entrega estos servicios: Home Teachers (www.hometeachers.cl), que tiene más de 10 años de experiencia con esta metodología. El director ejecutivo de la agencia, Andrés Iglesias, advierte que es muy importante recordar que la educación en casa es un verdadero desafío para quienes optan por ella, pues implica comprometerse con el concepto de “padre/educador”, lo que requiere una actitud abierta al desarrollo y al crecimiento, “respetando los espacios de padre y los de educador, sin caer en ambivalencias que terminen trastocando la relación con los hijos”, dice Iglesias.

Fuente: El Mercurio

  

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