¿No más tareas?

Legislar para terminar con las tareas, por presión de una consigna facilista, es la solución incorrecta al problema. Es tan absurdo como pretender que una Ley de Garantías de la Infancia, sin los recursos adecuados, va a evitar que los niños sean maltratados en el Sename o en sus hogares, o que una Ley Anti-Bullying, sin innovación pedagógica, va a evitar el bullying . El “legislativismo” de Chile alcanza niveles casi pintorescos.

Darle-vuelta-a-libros-y-cuadernosEl problema es real. Muchos niños, profesores y apoderados, en la necesaria pero mal diseñada y cara Jornada Escolar Completa, están agobiados por el sistema escolar.

Las escuelas, en lugar de aprovechar las horas adicionales en desarrollar talleres, incentivar una mayor práctica de deportes, cultivar la creatividad, el trabajo en equipo y lograr que sus alumnos hagan las tareas guiados por sus profesores, sometieron a sus estudiantes a pasar más y más materia, hasta casi copar las jornadas, en circunstancias que el 50% de estos entienden poco o nada de lo que leen o escuchan. Y lo que les faltó de horas para pasar el hipertrofiado currículum lo convirtieron en tareas para la casa, que agobian aún más a los estudiantes -que no entendieron casi nada en clase- y a sus apoderados.

Si de todo esto se hubieran logrado mejores resultados de aprendizaje, vaya y pase… pero no fue el caso. Lo que sí se consiguió es evitar que muchos niños, especialmente de hogares vulnerables, anden en calles peligrosas mientras sus apoderados trabajan.

Mario-Waissbluth-150x150Las causas del problema son: a) currículum hipertrofiado; b) presión del Simce en la “competencia de mercado”; c) la carencia de innovación pedagógica; d) muchos inspectores del Mineduc que presionan a las escuelas a “pasar materia”; e) la carencia de capacitación a directivos y profesores para enfrentar el rediseño de la carga horaria.

La solución adecuada: atacar las causas del problema y no restringir el campo de acción de los buenos profesores, que logran interesantes objetivos pedagógicos con algunas tareas breves, pero sustanciosas. La solución pasa por: a) flexibilizar la aplicación mecánica del currículum; b) promover activamente con los profesores la innovación educativa en las aulas, para que los niños sean actores activos de su aprendizaje y no estén sentados aburridos mientras se les “pasa materia” de manera descontextualizada; c) continuar avanzando en la despresurización del Simce; d) capacitar a muchos de los inspectores del Mineduc para que cambien su actitud, se dediquen a ayudar y no a controlar burocráticamente las escuelas. Así, la presión de las tareas disminuirá y se convertirá en una instancia provechosa para alumnos disfrutando del aprendizaje junto a sus apoderados.

 

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