Más de 100 años de cambios en la educación escolar chilena. ¿Cómo partimos y en qué estamos?

2017-08-02-8624HZY1945A finales del siglo XIX el 90% de la población mayor de cinco años faltaba al colegio. Ahora que asistir al colegio es obligatorio, jamás se nos pasaría por la cabeza algo así. ¿Qué otros cambios ha experimentado nuestra educación escolar a través de los años?

Por Rodolfo Westhoff en El Definido

Escenario, Santiago de Chile, en el año 1893. La escena ocurre en una oficina del Consejo de Instrucción Pública.

- Tenemos que hacer el plan de estudios para los alumnos de los liceos del país.

-¡Tiene que ser el mejor que hayamos hecho jamás!

-Es verdad. ¿Y si ponemos un ramo que se llame “Lecciones de cosas”? Todos queremos aprender cosas.

-Es la idea más brillante que hemos tenido, Gutiérrez. Dediquémosle cinco horas semanales.

Este épico guión teatral está basado en hechos reales. Si no, revisen este plan de estudios del 1893 en el que “Lecciones de cosas” era un ramo que acompañaba a los alumnos de primer año de Preparatorio -como primero básico de ahora- durante cinco horas a la semana. Ya en segundo tenían Francés (y no Inglés), además de otro ramo llamado “Canto y Gimnasia”. Aunque en ese tiempo lo escribían como “Jimnasia”.

No era hasta en segundo año de Humanidades, un símil de lo que ahora es séptimo, que tenían Inglés o Alemán. Y durante los últimos años escolares habían ramos como “Biología e Higiene” y “Contabilidad”. Clases que jamás vimos en nuestra pasada por el colegio.

Enseñando a la antigua

Estábamos en el siglo XIX y las cosas eran lo que ahora definimos como “enchapado a la antigua”. Más allá de las clases que se tenían, la malla de asignaturas era completamente distinta a la que tenemos en la actualidad. En realidad, se basaba más que nada en la acumulación de conocimiento de diversas áreas, sin que estas se relacionaran necesariamente entre sí. Algo así como una enciclopedia.

De más está decir que los índices de escolaridad estaban lejos de lo que tenemos ahora. Si actualmente es obligación que los jóvenes terminen su enseñanza media, en ese entonces ni se pensaba hacer algo así. De hecho, entre 1885 y 1895, el 90% de la población mayor de cinco años faltaba al colegio y en 1907, solo tres de cada diez niños estaba matriculado en las 2.627 escuelas que habían.

Cambios del siglo XX

Durante el siglo XX hubo dos grandes reformas que marcaron fuertemente nuestra educación escolar. La primera llegó en 1928 y dentro de sus principales objetivos estuvo la democratización de la educación. La idea era hacer que llegara a más personas, pero también se buscó modernizar las técnicas pedagógicas y constituir el Estado docente: o sea, que el Estado tuviera un rol activo en la educación de la población.

La verdad es que no le fue muy bien y terminó estancándose por ser catalogado como un plan “izquierdista”. Así, la siguiente gran reforma se vivió en 1965, que entre otras cosas puso el foco en equipar mejor a los colegios con laboratorios, equipos, gimnasios, textos escolares, vehículos de transporte, etc. 

Además, se pasó de separar la educación escolar entre Preparatorio/Humanidades (6 años cada uno) a Enseñanza Básica/Media (8 y 4 años) para poder extender la escolaridad obligatoria dos años más. Es conocido como uno de los cambios más importantes que hemos tenido.

Asignaturas van, asignaturas vienen

Nuestro currículum escolar nacional (plan de estudios o proyecto educativo general) se encuentra en un proceso de transición. La manera en la que le estamos enseñando a nuestros escolares está viviendo una serie de cambios y adaptaciones constantes y que se vienen dando con más frecuencia desde al menos hace dos décadas.

Sí, es algo que siempre ha cambiado, pero últimamente estas modificaciones se han dado más seguido. Probablemente porque temas como la inclusión y la democratización del acceso a la educación ya están relativamente zanjados. Pero según explica a El Definido Nicole Cisternas, directora de Política Educativa de Educación 2020estos cambios tan seguidos incluso se ha transformado en un problema.

“Una cosa estructural en Chile en relación al currículum son los numerosos cambios que se han hecho” y agrega que en nuestro país “hemos tenido varios cambios curriculares, muchas veces en direcciones contrarias y con poco esfuerzo para logren enrraizarse en las escuelas. Actualmente hasta conviven currículums simultáneos de media o ha pasado que haya dos currículums en un mismo momento y los profesores no saben cuál implementar”.

- Los ‘90 entraron al baile

Esta semi reciente seguidilla de modificaciones comenzó en la década de los ’90, cuando se realizaron una serie de cambios en la línea de avanzar hacia la enseñanza de contenidos más específicos para mejorar la calidad educativa. Así, se le asignó el adjetivo de “constructivista” al currículum de ese entonces.

Eso significa que el objetivo estaba puesto en el desarrollo de las habilidades, más que en el conocimiento por sí mismo. “También introdujo una mirada del aprendizaje desde esta triada de actitud/conocimiento/habilidad. Así, el contenido no lo es todo y a veces puede ser una excusa para que el estudiante desarrolle una habilidad”, explica Nicole.

En ese sentido, se desarrolló una política conocida como de alta estandarización y de consecuencias por resultado. Es por eso que se introdujo el Simce como sistema de evaluación para saber cuánto están aprendiendo los estudiantes, supuestamente bajo el prisma de las habilidades. Y en esa misma época se instauró la jornada escolar completa (JEC), que al final dejaba horas de libre disposición para que los colegios las ocuparan en talleres o actividades distintas a las más académicas, entre otras cosas.

Pero como nos explica Nicole, a la larga eso se tradujo en utilizar dichas horas para reforzar contenidos de matemáticas y lenguaje (que son los que evalúa el Simce). Es decir, las asignaturas clásicas se terminaron comiendo el tiempo extra.

- Los ajustes del 2009

Ahora, en plena época de revolución pingüina, se dio un ajuste curricular en el 2009. El principal aspecto de esto fue aclarar a los profesores los contenidos, habilidades y aptitudes que se buscaban desarrollar en los “objetivos fundamentales transversales” (OFT). “Tenía mucho que ver con esta orientación de decir que la educación no puede ser solo de conocimientos en las áreas tradicionales, sino que también debe ser integral”, aclara Nicole.

Así, el trabajo se centró en el desarrollo socioemocional de los jóvenes, el respeto y los valores. Pero como nos cuenta Nicole, ahí surgió un problema: era super difícil para los profesores trabajar esos objetivos, porque como son transversales, a veces no queda en nada.

Es decir, los profesores tenían que enseñar contenidos y habilidades de matemáticas, pero al mismo tiempo encontrar un modo de inculcar el respeto en los demás a medida que lo hacían y si podían meter aprendizajes de otras asignaturas entre medio, mejor. ¿Cómo hacerlo, en qué momento de su apretadísima agenda? Sí, huele a que se viene una nueva modificación.

- ¿Ahora sí que sí?

Como les dijimos, ahora nos encontramos en una fase de transición. De hecho, la idea de mezclar las asignaturas científicas de biología, química y física en una sola, es un ejemplo de la parte final de dicho proceso. Esto, ya que aplicaría para los alumnos de tercero y cuarto medio, es decir, la última patita de la educación escolar chilena. Aunque esto aún está en conversaciones en el Consejo Nacional de Educación.

Y todo esto se debe a la última reforma que tuvimos en esta área: la del 2012. Su principal gracia fue que orientó la estructura curricular a una que permitiera una mayor especificación del aprendizaje y de los contenidos. Es decir, se simplificó lo que se tenía, que es algo que “se lleva en currículum internacionalmente, es decir, tender hacia herramientas más simplificadas, de fácil uso entre los profesores, pero también profundamente transversalizadas”, aclara Nicole.

Es por esto que se cambiaron los nombres de algunas asignaturas (Comprensión del Medio pasó a llamarse Ciencias Naturales) y se hicieron modificaciones en los contenidos. Por ejemplo, en Lenguaje se dio una vuelta para incorporar contenidos de la literatura más clásica. Así, se simplificó el programa para hacer más específicos los aprendizajes que se consideran necesarios.

Diagnosticando nuestra educación escolar

Para Educación2020 existen tres aspectos importantes que deberíamos corregir de nuestro sistema educativo escolar:

1. Que nuestro currículum experimente constantes cambios. “Es necesario asegurar que las escuelas conozcan el currículum, se apropien de este y lo desarrollen”.

2. Que no existan procesos de desarrollo de política curricular. “Hay una cultura del cambio por decreto que llega y se hace, pero sin jornadas de reflexión profundas. Sería super necesario crear una política curricular para que no se dé esto de que haya profesores enseñando un currículum que ya no rige o para disminuir la incertidumbre que se genera”.

3. Que la asignación de horas por ramo sea muy rígida. “Eso muchas veces hace a veces los profesores terminen enfocándose más en matemáticas y lenguaje por sobre otras áreas que puedan contribuir al desarrollo más integral de los niños”.

Como ven, no existe una receta mágica para entregar el mejor modelo de educación escolar en un país, aunque hay varios que sirvan de inspiración. Si atendemos a las nuevas tendencias mundiales, deberíamos considerar también la exitosa experiencia que de una red de colegios españoles al eliminar las asignaturas y comenzar a enseñar a través de proyectos que exigen desarrollar habilidades y conocimiento integrado.

También está el caso de Finlandia, que también eligió ese camino como país y al 2020 planea acabar con esa división de contenidos y enfocarse en habilidades para la vida y el trabajo. Fortaleciendo además la resolución de problemas de forma interactiva y colaboración entre los grupos. O México, que instauró nuevos lineamientos, eliminando la memorización y estimulando el razonamiento e incluyendo el desarrollo socioemocional en el currículum escolar, entre otras medidas.

El desafío, tras 120 años de intentos fallidos y avances, estará en saber enfrentar el cambiante y tecnologizado mundo de hoy, pues no podemos quedarnos pegados en los mismos métodos y estructuras de décadas atrás.

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