¿Qué lugar deben tener los smartphones en la sala de clases?

celulares-en-el-colegio_733x475_acf_croppedMientras algunos piden su prohibición pues en el contexto educacional actual son una distracción, otros apelan a la modernización del sistema.

Por Gabriel Arce en La Hora

La última encuesta Casen de 2015 reveló que la telefonía móvil permeó las edades más tempranas. Según el sondeo, al menos el 40% de los niños tiene un celular con conexión a internet en su casa. Por ende, al llegar a la enseñanza básica, gran cantidad de escolares ya se ha familiarizado con los smartphones.

Resulta paradójico, entonces, que la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, especifique que el gran desafío regional es mejorar la conectividad y el uso de plataformas tecnológicas en los salones de clases.

En ese escenario, el debate chileno oscila entre quienes ven los celulares como un intruso en las salas versus los que consideran a la plataforma digital como una herramienta potenciadora del aprendizaje.

La ONG “No chat a bordo” tiene una posición clara: no mezclar el celular con el pizarrón y el cuaderno. “Nos enfocamos en abordar la distracción por el uso de los dispositivos móviles. Tenemos un apartado donde estamos trabajando en qué sucede con los niños y los dispositivos móviles, y consideramos que su uso en los colegios debería estar normado, de partida, por los padres”, explica Claudia Rodríguez, directora ejecutiva de la agrupación.

Por esto, la ONG lanzó la campaña Soledad de dos Mundos. “Refleja la realidad que está ocurriendo en los recreos, las plazas, las salas de clases, donde los niños, en vez de estar jugando afuera, corriendo y ensuciándose, están ensimismados con sus celulares y tablets. Se trata de cómo el mundo virtual eclipsa al mundo real”, describe Rodríguez.

“Normar el celular en los colegios y limitarlo en casa es primordial para los niños”, reza la consigna de la agrupación. Para esto, la ONG lanzó un decálogo (ver recuadro) de compromisos entre los padres y los hijos sobre el celular. Además, editaron un libro que pretenden entregar en los colegios para ayudar a regular el uso de estos aparatos.

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Integración

Pero existe otra mirada, menos drástica, sobre los celulares en la educación. “Su uso ya llegó y va a ser difícil que cambie. Además, efectivamente puede ser un aliado, siempre y cuando la forma de hacer las clases lo incorpore activamente”, explica Felipe Coloma, investigador de Política Educativa en Educación 2020.

Para el experto, el uso de los smartphones en las aulas no se reduce a un Sí o un No, sino que depende del contexto educacional chileno. “En la situación en que estamos, claramente el celular compite con la atención del profesor, pero es un error decir que es bueno o malo. Distinto sería si la clase incorporara directamente a los dispositivos tecnológicos: eso ya no sería una distracción, sino que un material de estudio”, comenta Coloma.

Gamificación

En el Centro de Formación Virtual de la Universidad Metropolitana de las Ciencias de la Educación, en tanto, ponen el énfasis en presentarle a los niños en el colegio una realidad lo más parecida posible a la de su hogar.

“Actualmente observamos el fenómeno de la gamificación. Por ejemplo, la proliferación de aplicaciones de teléfono para aprender inglés, que son educativas y a la vez cautivantes. Está demostrado que para el aprendizaje es elemental la motivación. Ese fenómeno, por ejemplo, podría servir en un marco curricular: rescatar las cosas altamente motivantes a la que los niños se exponen a diario”, opina Pablo Rojas, profesor de la UMCE.

Pese a eso, coincide en el análisis que hace Educación 2020: mientras en las salas de clase se enseñe al estilo clásico, de momento es mejor regular el uso del celular.

“Prohibirlo es derechamente una mala medida. Regularlo, en cambio, es más concreto. Ya no es como antes, la información está para los niños en línea, lo siguiente es que Chile de el salto en su sistema educacional para integrar la tecnología y educar en base al aprendizaje, no la enseñanza”, cierra Coloma.

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Décalogo

  1. El teléfono tiene dueño (el adulto)… pero se lo presto al menor.
  2. Las contraseñas de los dispositivos móviles, los padres siempre deben conocerlas.
  3. Agrégale los contactos necesarios a favoritos.
  4. Los dispositivos móviles tienen horario, que el adulto determina.
  5. El celular no es un miembro de la familia.
  6. No es necesario publicar todo lo que hagan.
  7. El celular no va al colegio. Esto debe quedar muy claro.
  8. Los dispositivos móviles pueden ser de ayuda en algunas actividades.
  9. Si se quedó en casa el celular, no pierdas tiempo en ir por él.
  10. Pon los ojos en el camino y no en el chat.

 

Por Gabriel Arce en La Hora 

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